CURIOSO DÓNDE HABÍAN PASADO TANTO TIEMPO
En esta ocasión quería compartir hasta qué punto en algún momento de nuestras vidas podemos refugiarnos en sitios extraños o camuflarnos, para no sabiendo cómo, dejar de vivir y de disfrutar plenamente. Evidentemente la raíz de este proceso varía según la persona, pero el motivo, es, la mayoría de las veces, el miedo. He tenido la suerte de conocer, a través de mis terapias a personas encantadoras que habían escondido una parte de ellas.Y que con una consciencia de lo que pasó para llegar a ese punto y con voluntad de un cambio para bien de ellas, dejaron atrás esa etapa. A ti te hablo, desde la distancia: recuerdas al final de tu primera terapia que te comparabas con un pistacho cerrado, de estos que nadie quiere. Así te sentías de poco querida. Y salir de ese pistacho no ha sido fácil, porque estabas protegida por una cáscara muy dura, casi irrompible, pero que...